miércoles, 29 de agosto de 2007

Machismo - Leninismo

martes 28 de agosto de 2007

Machismo - Leninismo
Por: General Rafael del Pino

Que manera de perder el tiempo la izquierda y la derecha para tratar de descifrar a Cuba y a los cubanos. De madre.
Por mas barbaridades que hayamos hecho, la izquierda se niega a reconocer esa realidad y se aferran al disco rayado de sus palabras rituales: Cuba es el faro de América, la trinchera de los proletarios y explotados, la guía del heroico Comandante y su partido de vanguardia.

A la derecha le pasa exactamente lo mismo. Se creen su propia propaganda; que si el régimen esta aislado totalmente, que nadie los apoya en Cuba, que la gente va a la Plaza o a las concentraciones obligados, que todo el mundo quiere que Fidel se muera, que todo el mundo quiere una balsa para largarse y que todo el mundo esta esperando que lleguen de Miami para salvar a Cuba.

La izquierda asegura que los terribles problemas que confronta Cuba han sido causados por el feroz bloqueo imperialista. La derecha afirma que eso sucedió por habernos sometido a los dictados de Moscú convirtiéndonos en un satélite de la URSS.

La izquierda dicen que las agresiones y guerras que hemos ganado han sido por la fuerza de las ideas marxistas. La derecha alega que fue por la tubería de armamentos que nos suministraron los soviéticos por ser su carne de cañón en la guerra fría.

Vamos a ver:
Camaradas de la izquierda. Cuando la revolución triunfó la mayoría de los combatientes del ejercito Rebelde no teníamos nada de comunistas, el cubano era esencialmente antisoviético, estaba muy fresca la masacre del ejercito Rojo en las calles de Budapest y en lugar de perder el tiempo en círculos de estudio del Partido lo disfrutábamos por las noches en el Shangrila, el Monseñor, Los Violines o el Turf. El principal centro de reunión era la cafetería Wakamba donde por nuestra juventud y sangre ligera era más fácil ligar.

Y les voy a contar una corta historia.
Una noche el entonces Comandante Raul Castro se tiró sorpresivamente en el Wakamba. Tenía una pierna enyesada de una lesión que había sufrido. Cuando alguien dio la alarma y todo el mundo desapareció como arte de magia por ventanas, salidas de servicio y baños. Raúl con las muletas desbarató los parabrisas a todos nuestros carros. El peor fue el Oldsmobile del Comandante Efigenio Almegeiras y el Cadillac de Alvaro Prendes.
Que Raúl, el Che y quizás uno que otro fuera comunista no hay dudas pero que el 98 % de los miembros del Ejercito Rebelde no lo éramos es una realidad.

El verdadero enfrentamiento con Estados Unidos se produjo no por marxismo sino por machismo. Sencillamente no nos dio la gana que el embajador Bonzal comenzara a darnos ordenes como acostumbraban a hacer estos pro-consules en toda la América. A cada guapería de cortarnos la compra del azúcar o cortarnos el petróleo si no entrábamos por el aro le respondimos con el correspondiente gaznatón. Así que no jeringuen mas con el Marxismo que ese señor no tuvo nada que ver con el desafío de nuestras entretelas.

Compatriotas de la derecha. Cuando nosotros derrotamos al ejercito de Batista no teníamos ni un tira flechas ruso. Las armas se las quitamos al enemigo en el campo de batalla y le ganamos. Cuando derrotamos la invasión organizada y financiada por el gobierno norteamericano en Bahía de Cochinos el arma decisiva que decidió la batalla fue nuestra aviación con los mismos aviones que nosotros le quitamos a Batista.

En toda el África fuimos nosotros los que empujamos a los soviéticos a meterse no fueron ellos a nosotros. Y la mayor motivación nunca fue el Marxismo sino el Machismo de no permitirle a aquellos racistas engreídos y prepotentes que se pasearan matando y saqueando a los infelices angolanos. Y los sonamos y le ganamos con todo y sus 7 bombas nucleares. A ellos y a los mercenarios de todas las nacionalidades.

Que pusimos en quiebra a la URSS con todas estas guerras, mas la propia de ellos en Afganistán eso es otra cosa. Que le sacamos hasta la última gota de petróleo revendiendo la mayor parte y después el Comandante lo derrochó todo es verdad. Que mientras el resto de los países de Europa del este les obedecían como corderos nosotros los parábamos en seco y los hicimos respetarnos como no respetaron a ningún otro país es verdad también. Es difícil concebir a la tierra girando alrededor de la Luna ¿verdad? Pues si en esta relación bilateral hubo algún satélite habrán sido ellos que siempre bailaron al ritmo de la música nuestra.

Estando en la Academia Superior de Guerra en Moscú, en pleno diferendo entre la URSS y China nuestro examen final en la asignatura de Ciencias Políticas que era eliminatoria, la academia nos dio entre las preguntas a desarrollar un tema de cómo los Chinos eran unos traidores al Marxismo- Leninismo. Nosotros nos negamos, ellos nos amenazaron que suspenderíamos el curso, nosotros comunicamos nuestra decisión a la Habana de entregar en blanco ese examen final. Raúl nos respaldó.

Cuando hacíamos las maletas para regresar sin titulo alguno los soviéticos se sorprendieron de vernos tomando ron y sonando una tumbadora. Cuando estábamos casi en la escalerilla del avión en Sheremetevo nos llevaron allí nuestros títulos y se disculparon. La firmeza siempre vence a la sumisión.

En Cuba nunca ha habido nada de eso. Tenemos que reconocer que perdimos miserablemente la oportunidad del siglo derrochando los billones de dólares en subsidio que recibimos de la URSS. El mismo líder carismático que hizo posible el triunfo y consolidación de la Revolución cubana le tronchó su camino al socialismo con su caudillismo. Y nosotros los que lo seguimos fielmente en las victorias iniciales pensamos que tenia razón en las luchas posteriores sin percatarnos que no era lo mismo ganar las guerras que ganar la paz.

Aquella Revolución que pudo haber sido una Revolución democrática Estados Unidos contribuyó a frustrarla. No comprendieron entonces como no comprenden ahora, que mientras más prepotente se muestre con el resto de los países más fuerte será la resistencia a sus designios.

Y el Comandante cayó en ese mismo error con sus propios combatientes. Si hubiera llegado a comprender esta complejidad de Machismo-Leninismo no hubiera perdido sus mejores hombres, porque los más obedientes nunca podrán de ninguna manera ser los mejores.

En la filosofía Machista-Leninista existe el respeto y la admiración por los jefes, la resolución de dar la vida si es necesario, la firmeza de carácter, pero nunca la sumisión. Y el espectáculo tan humillante y servil que dieron aquellos generales pidiendo la muerte del mejor de los combatientes sepultó definitivamente el primer componente del Machismo-Leninismo. El segundo no hizo falta enterrarlo. El leninismo nunca existió y los fantasmas no van al cementerio.

http://rafaeldelpino.blogspot.com/