viernes, julio 27, 2007

Fidel Castro y el Robo de Cerebros

El robo de cerebros: Excusa de politiqueros fracasados.


Baron Pierre de Coubertain


Las ideas del Baron Pierre de Coubertain, sobre el deporte aficionado, tienen más que ver con las diferencias sociales que con la realidad existente en los juegos olímpicos modernos.
Competir por dinero no se ajustaba a los cánones de la aristocracia europea de aquellos tiempos.
Para practicar las disciplinas deportivas, a los “bien nacidos” no les era necesario el dinero.

¿Cuál es el futuro de un atleta de alto rendimiento (bajo el régimen totalitario) que se gradúe de “Licenciado en Cultura Física?

¿Acaso un trabajo digno?

A otro perro con ese hueso.

Más que modestos, sus ingresos son tan miserables que no le alcanzan para sustentar a su familia. Su fama internacional, como figura deportiva, será muy apreciada en un presente inmediato, pero pasado el tiempo se queda en el olvido y solo sirve para la propaganda política del régimen de oprobio, mientras que su preparación profesional, se queda en un área de entrenamiento para niños de primaria.

Cuando se trata de confundir la magnesia con la gimnasia, se hacen comparaciones que no vienen al caso.

¿Que importancia tiene que unos atletas decidan, por voluntad própia, abandonar la delegación de su país?

¿Estarían al tanto, esos deportistas, de las cifras exáctas de los acuerdos migratorios entre el desgobierno y las autoridades norteamericanas?

Por supuesto que no.

Solamente insinuar que un equipo deportivo cubano se pueda desmoralizar por la ausencia de uno de sus integrantes, es reconocer, que la debilidad ideológica de todos sus componentes es capaz de ponerlos fuera de combate antes de comenzar el encuentro.

Al único que estan noqueando constantemente los billetes norteamericanos es al muy, economicamente débil, régimen totalitario de Fidel Castro. El pueblo cubano y sus deportistas, hace rato que han sido aniquilados por un sistema que en lugar de traer el bienestar prometido, lo único que ha llevado al hogar de los cubanos es miseria y más miseria, hasta el agotamiento.

Si en éste mundo hay alguien que actúa como mafia, es el régimen de Fidel Castro, mientras trata de endilgarle el nombrecito a cualquiera. Ayer eran los de Miami, hoy son los de Alemania, mañana serán, vaya usted a saber. De esa forma el mundo estará lleno de mafiosos y el régimen de opróbio será el único inmaculado.

Al pueblo de Cuba se le debe rendir tributo por haber sido capaz de soportar estoicamente a una pandilla de inmorales delincuentes que se han hecho pasar por los super-defensores de la humanidad, utilizando a su antojo y conveniencia los pocos recursos con que contaba la nación y despilfarrando la ayuda que le brindaban sus compinches de la Europa Oriental.

A Fidel Castro le molestan las deserciones, pero a estas alturas no le importan mucho. Ya pasó su cuarto de hora y le interesa un pito lo que pase después. Lo suyo es continuar la propaganda política en forma de cantos de sirena, para los que quieran prestar oídos a que su “modelo” de socialismo es lo mejor que existe para el bienestar de los pueblos oprimidos, siempre y cuando los que escuchan no hayan vivido en carne própia las condiciones de su nefasto régimen.

La dictadura totalitaria cubana cultiva la patriotería barata (el chovinismo es demasiado rimbombante), la superioridad (sobre la sociedad de consumo) de un sistema miserable, apoyándose en métodos malévolos de opresión del ser humano, en el conocimiento exácto de lo que hace cada cuál (a nivel de esquina) y destruyendo los valores éticos y morales de la sociedad civil.

Existen mil y una justificaciones para pedir refugio al huir de un régimen totalitario. No importa que sea en Brasil o cualquier outro país. Basta solamente decir todo cuanto sufren diariamente, a las persecuciones a que son sometidos, antes, durante y después de los entrenamientos y competiciones. Las condiciones en que obligan a vivir sus familiares, amigos y vecinos.

Brasil es un país libre y su régimen político no se ofende con las estupideces que a Fidel Castro le hacen tanto mal, a tal punto que se atreve a considerar útiles las declaraciones “de facto” de las autoridades cariocas.

http://manchiviri.blogspot.pt/2007/07/continuidad-o-muerte.HTML