jueves, 14 de junio de 2007

El Totalitarismo y los Medios


Lo que digan o dejen de decir los medios, en el caso de Cuba, no tiene importancia (me estoy refiriendo a los medios fuera de Cuba, pues en Cuba los medios pertenecen a Fidel Castro).

No es menos cierto que todo tiene un principio y un final. Todos conocemos los inicios y ninguno conocemos el "The End" de la aventura fidelística.
Todo lo que escribo es precisamente para tratar de que las personas que lo leen, no solamente lo entiendan, sino que interioricen que la dictadura de "La Bestia Ilustrada" no es comparable con ninguna otra.
El caso de la RDA (y demás paises ex-socialistas), no deja de ser dictaduras impuestas por el Ejército Rojo, como consecuencia de la II Guerra Mundial.
Desgraciadamente Honecker murió libremente en Chile. Pinochet murió, acosado, pero murió en Chile, luego de haber cedido el poder. Hay quién dice que cedió, el poder por equivocación.

Fidel Castro se apropió de una revolución social (que no socialista), apoyada por la inmensa mayoría del país, que pretendía restablecer el régimen constitucional usurpado por un dictador representante de lo más reaccionario de la oligarquía existente en Cuba. Oligarquía que huyó hacia los Estados Unidos entre 1959 y 1961, estableciéndose en aquel país.

Fidel Castro transformó aquella revolución, en una revolución agraria-antimperialista y comenzó a repartir la riqueza nacional. En esos primeros años muchos fueron beneficiados por éste reparto desmedido y otros más consideraron que era justo y todo parecía bien hasta que comenzó a escacear todo y cuando digo todo me refiero a todo.

El totalitarismo se radicalizó en 1968 con la llamada "Ofensiva Revolucionaria" que acabó con lo que quedaba de la pequeña empresa privada y desde entonces desaparecieron las clases sociales y el pueblo de Cuba se convirtió en un pueblo de esclavos al servicio de un dictador totalitario.

Es necesario reconocer que la dictadura de Fidel Castro benefició, en su momento, a un 25% de la población y alimentó los deseos de superación de otro porciento y es de ahí el apoyo que tuvo durante muchos años.
El enfrentamiento puro y duro a los gobernantes de "Yanquilandia" lo hizo muy popular y enorgulleció a los chovinistas cubanos (que somos muchos) y extranjeros (que son otros muchos) al sentirnos "más machos" que los mejicanos. Eso también le proporcionó otro apoyo de la población pues hacía medio siglo que nos sentíamos vilipendiados por nuestros vecinos del norte y ahora les podíamos demostrar que éramos tan "grandes" como ellos (que ilusos éramos).

El muro de Berlín cayó de un día para otro y cuando aun no habían terminado de derribarlo ya en Miami mucha gente tenía preparadas las maletas. Ha llovido mucho desde entonces y eso me hace pensar que no está lejos el final.
No obstante, creo sinceramente que aun faltan unos cuántos años de fidelismo en Cuba, con o sin Fidel Castro.