viernes, 27 de abril de 2007

La Propiedad bajo el régimen totalitario


Cualquiera que haya leído (no estudiado) los postulados del socialismo, puede que interprete que sea lógico que los ciudadanos (incluyo aqui a la clase obrera) pierdan sus propiedades durante un proceso socialista.
La definición de la palabra “propiedad” es más complejo de lo que cualquier persona normal pueda imaginar.
El socialismo postula que los medios de producción tienen que pasar a ser propiedad de la clase obrera en el poder, pero no se refiere al derecho o facultad de poseer alguien algo y poder disponer de ello dentro de los límites legales.

En el caso concreto, me refiero a los ciudadanos cubanos que emigran a otro país (no me refiero a emigración por asuntos políticos, ni contrarrevolucionarios). Me refiero a ciudadanos de un país, supuestamente libre, que no desean continuar a vivir en el suyo propio. No me estoy refiriendo a, si desean emigrar definitivamente o no.

El caso del régimen político de Cuba es más complejo que la propia definición de la palabra propiedad.
Para salir de Cuba, sea para residir fuera de la isla o regresar pasado algún tiempo, debes recibir una autorización de las autoridades del Departamento de Inmigración del Ministerio del Interior, llamada “Tarjeta Blanca”.
Esta autorización puede ser catalogada como una aberración; y digo que “puede” porque en este mundo son pocos los paises que aun la practican.
El régimen totalitario proclama a los cuatro vientos que todos los cubanos tienen derecho a poseer su casa y de hecho, hay muchos cubanos que tienen título de propiedad.

PERO, lo que se desconoce es que (aunque no lo diga en ninguna parte) es una propiedad en usufructo. Quiere decir, que nunca llega a ser verdaderamente tuya, pues el gobierno tiene prioridad de adquisición en el caso que el propietario desee venderla o incluso por encima de sus deseos póstumos, en el caso de fallecimiento (testamento a favor de sus descendientes).
Lo mismo sucede con todo lo demas.

Es innegable que en un país, de los llamados capitalistas (me gusta más la definición de democráticos) aquellos que tengan bajos ingresos logren algun día ser dueños de sus viviendas.

No por ser autónomo, una persona puede tildarse a si mismo de capitalista, de la misma forma que por tener buenos modales nadie se puede catalogar de pertenecer a la nobleza (ser noble).
Un trabajador autónomo puede ser un repartidor del “Círculo de Lectores” y hasta perder dinero en esa empresa de distribución.
Un trabajador autónomo puede ser, no el dueño de un restaurante, sino aquel que lo posee en forma de alquiler o usufructo.
En este caso, puede que el banco (de acuerdo con su historial) le extienda un préstamo, a largo o corto plazo, para comprar su casa.

Lo que sí debe quedar claro, que en los sitemas democráticos existen leyes para proteger a aquellos que llevan muchos años pagando alquiler, para que no puedan ser desalojados de sus viviendas sin compensación. Claro está, la mayoría de las veces la compensación (del propietario) no se ajusta a la idea del arrendatario.

En Cuba, si tienes suerte o mejor si te destacas como miembro de la UJC o el PCC, tendrás, a lo mejor, un techo asegurado. De lo contrario va a ser difícil que te asignen una vivienda.
Comenzando por decir que como en Cuba, no existe el trabajo particular y si te conceden una licencia como “cuentapropista” no tienes derecho a afiliarte a un sindicato.
Supuestamente son los sindicatos los que asignan las viviendas.

Una vivienda digna, en Cuba, es segun la Constitución de Blas Roca, un derecho de todos los cubanos, pero al no existir papel sanitario, la población tiene que limpiarse el trasero con el periódico Granma, que es el mismo que Fidel Castro utiliza para defecarse en la libertad de expresión y propiedad.

Volviendo a la pregunta diré que es verdad, que aquel que quiera emigrar de Cuba tiene que dejarlo todo, incluso si la casa ya fué pagada, en su momento, por el propietario y éste decide emigrar, si los hijos deciden quedarse en Cuba, tienen que comenzar a pagar la casa nuevamente como si fuera de nueva adquisición.